Hoy Quino se ha ido; no solo dejando a Mafalda huérfana. A mí también un poco. Cuando más hace falta su firme determinación, su espíritu crítico, su inocencia y su voz resonando frente al dolor y las injusticias. Su legado y su compromiso perdurarán más allá de los tiempos y de las gentes. Pibe, espero que en el cielo encuentres papel y bolígrafos. Ad astra.